lunes, 1 de junio de 2026

Un honor y un privilegio: cierro mi etapa como Vicepresidente del Programa de Educación y Divulgación de la LVAS

Esta es, probablemente, la entrada más difícil que he escrito en este blog.

Este mes he presentado mi renuncia al cargo de Vicepresidente del Programa de Educación y Divulgación (Education Outreach Program) de la Las Vegas Astronomical Society, una posición que he tenido el honor de ocupar desde 2018.

Gracias por la confianza

Quiero empezar por lo más importante: el agradecimiento. Este cargo no se hereda ni se regala; se decide por sufragio cada dos años. El haber recibido el voto de confianza de los miembros de la asociación, elección tras elección, durante todos estos años, ha sido uno de los mayores honores de mi vida. Cada voto fue para mí un recordatorio de la responsabilidad que llevaba y del cariño de esta comunidad.

Gracias a los voluntarios

A todos los voluntarios que han formado parte de este programa: gracias de corazón. Nada de lo que hemos logrado habría sido posible sin ustedes. Cada noche de estrellas, cada evento en bibliotecas, parques y escuelas, cada telescopio montado bajo el cielo del desierto lleva su huella. Ustedes son, y siempre serán, el alma de este programa.

Gracias, Stephen

Quiero hacer una mención muy especial a Stephen Alan Bock, el vicepresidente que me precedió. En 2018, Stephen me dio algo que no se puede comprar: la confianza en mí mismo para iniciar esta aventura. Sin ese empujón, nada de esto habría ocurrido. Gracias, amigo.

Un camino que nunca imaginé

Cuando me hice miembro de la asociación en 2012, jamás pensé ni imaginé que tendría la oportunidad de servir a la comunidad del sur de Nevada de esta manera. Desde 2018 hasta hoy han sido muchos años, muchas noches, muchos rostros iluminados al mirar por primera vez a través de un telescopio. Ha sido un honor y un privilegio, seguido de una experiencia extraordinaria que llevaré conmigo siempre.

El porqué

Como este blog es mi espacio más personal, quiero contarles el porqué con más detalle.

Una serie de cambios radicales en mi vida, tanto laboral como personal, me han llevado a esta disyuntiva. El más grande de ellos: soy parte del grupo que está construyendo la primera granja de telescopios de Nevada, Death Valley Observatories, en Amargosa Valley. Un proyecto de esta magnitud requiere un esfuerzo constante y una presencia diaria — por no hablar de la distancia con Las Vegas. Entre la granja y la ciudad hay desierto, kilómetros y horas que ya no me permiten apoyar el programa de la forma correcta y con la dedicación que merece. Y este programa, y esta comunidad, no merecen menos que una dedicación completa. Por respeto a ambos, doy este paso.

¿Y por qué allí, en medio del desierto? Porque en Death Valley el cielo nocturno ofrece infinitamente más que oscuridad: ofrece claridad, profundidad y tiempo.

  • ¿Luna nueva? Las probabilidades de cielo despejado son altísimas: esta región tiene una de las menores coberturas de nubes de todo Estados Unidos.
  • ¿Fotografiar galaxias? El seeing atmosférico promedio está entre los mejores del país, regalando vistas más nítidas y estables.
  • ¿Cazar nubes moleculares débiles? La oscuridad del cielo alcanza 21.97 mag/arcsec², muy cerca del límite natural del cielo nocturno de la Tierra.
  • ¿Preocupados por que la óptica se empañe? No hace falta: con uno de los niveles de humedad más bajos del planeta, el equipo se mantiene despejado toda la noche.
  • Y rodeados de horizontes sin obstáculos, cada noche ofrece más horas útiles para explorar el cosmos.

En el fondo, no me alejo de la misión: me acerco al cielo. Lo que aprendí y viví en la LVAS viene conmigo a este nuevo capítulo.

Esto no es un adiós

Seguiré conectado a la asociación como miembro. Seguiré bajo el mismo cielo, mirando hacia arriba, compartiendo el mismo asombro que me acompaña desde niño.

Y hablando de ese asombro: quiero dar las gracias a mi madre, que a mis seis años encendió en mí el amor por el universo, y a mis hermanas, compañeras pacientes y entusiastas de tantas noches de estrellas. Todo lo que he hecho en estos años nació de ese apoyo y de ese cariño.

Gracias por todo, Las Vegas Astronomical Society.

Ha sido un honor y un privilegio.

Cielos despejados,

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