sábado, 4 de abril de 2026

Artemis II – Día 4: Pilotando en Espacio Profundo (4 de abril, 2026)

Un día lleno de ciencia aplicada, ingeniería práctica y pequeños recordatorios de que vivir en una nave del tamaño de dos minivanes tiene sus desafíos. ¡Todo listo para el gran día!


La tripulación fue despertada con "Pink Pony Club" de Chappell Roan — con Orion ya a 169,000 millas de la Tierra y a 110,700 millas de la Luna. Ya más cerca de la Luna que de casa.

Lo más destacado:

Demostración de pilotaje manual

El momento más técnicamente emocionante del día: Christina Koch y Jeremy Hansen tomaron los controles de Orion en espacio profundo durante 41 minutos, probando dos modos de propulsión — seis grados de libertad y tres grados de libertad — para dar a los ingenieros datos reales sobre el manejo de la nave lejos de la Tierra. Wiseman y Glover repetirán la demo el Día 8 para ampliar la perspectiva. Un dato que será valioso para futuras misiones de larga duración.



Revisión de objetivos científicos lunares

La tripulación revisó la lista preliminar de características geológicas a fotografiar y describir durante el sobrevuelo. Una diferencia clave respecto a las misiones Apollo: aquellas volaban a ~70 millas de la superficie; Orion pasará a 4,066 millas — mucho más lejos, pero con la ventaja de ver el disco lunar completo de una sola vez, incluyendo los polos.

Segunda quema correctiva cancelada... y un problema de fontanería

Como el Día 3, la segunda quema de corrección también se canceló por trayectoria perfecta. En cambio, el equipo reorientó la nave apuntando una ventilación hacia el Sol para descongelar una posible obstrucción en la línea de desagüe de aguas residuales. El baño funcionaba, pero la tripulación tuvo dispositivos de respaldo por si acaso. ¡La segunda vez en la misión que el sistema de gestión de residuos da algo de trabajo!


Comunicaciones ópticas: récord superado

El sistema de comunicaciones láser de Orion superó los 100 gigabytes de datos transmitidos a la Tierra, incluyendo imágenes de alta resolución. Esta tecnología de infrarrojo transmite mucho más que los sistemas de radiofrecuencia tradicionales — un ensayo crucial de cara a futuras misiones a Marte.

Ciencia en espacio profundo

El payload AVATAR continuó monitoreando células de médula ósea derivadas de sangre de la tripulación para estudiar cómo el sistema inmune reacciona al espacio profundo. La tripulación también recolectó muestras de saliva y siguió usando los dispositivos de actigrafía — pequeños sensores tipo reloj — para medir salud y sueño. Los sensores de radiación M-42 del DLR alemán también operaban con normalidad.

Y como detalle simpático: la tripulación se tomó selfies usando una de las cámaras externas de los paneles solares de Orion. 

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